Sunday, January 1, 2012

Mi Viejo






Mi Héroe, Mi Viejo, Mi Amigo

Hoy paso por nosotros un Viejo Año, lo vimos pasar bien cansado , cuando ya él terminaba sus últimos minutos de 1440 que dio ese dia al final de la medianoche.

Antes de confiar mi cabeza a la almohada que es la que guarda mis sueños, sueños que muchas veces me los regresa.

Antes de que ese minuto llegase para reposar en los brazos de Morfeo, me permití usar mis recuerdos para trasladarme a mi infancia y verte a ti jineteando tu caballo de acero. Allí te vi a ti mi héroe.

En seguida haciendo uso de mis escasas neuronas logre sacar del archivo de mis recuerdos mis años de cuando crecía entre mi pubertad y en la fe de un Dios.
Tenia entre mis medallas a San Cristóbal pidiéndole que te acompañara en tus caminos para que regresaras cada dia de tu larga jornada de trabajo. Allí te vi a ti mi padre.

Luego entre el abandono de la pubertad y la llegada de mi juventud, allí estaba yo  el Quijote haciendo prevalecer mis ideas frente a ti  y mis profesores.
Mi propia personalidad me demandaba interpretar la realidad desde diferentes ángulos.

A mis veinte tuvimos nuestro primer brindes juntos donde sellamos nuestra amistad y relación de padre e hijo.

A mis 35 te vi llorar lagrimas de tristeza y de amor al ver mi partida con mis tres carabelas hacia otros mares. En tus lagrimas  leí que me deseabas Buena Suerte. Allí estabas tu mi Padre mi Viejo mi Amigo cuidando mis intereses.

Hoy a tus setenta  y algo veo correr entre tu mejillas lagrimas de tristeza porque un Nuevo Año empieza a dar sus latidos de Corazón joven, y sabemos que mi hermano  en sus años mozos su corazón no muestra muchas fuerzas para enfrentar este largo camino que hay que caminar.


Todos en este universo tenemos una misión espacio y tiempo que cumplir.
Mientras ocupamos este espacio tenemos que seguir nuestra misión.
Dar y recibir es una bella misión, dar y recibir amor es lo mas noble, y tu mi viejo estas cumpliendo tu misión de padre cuidando de tu hijo y nuestro hermano.

Gracias Padre por tu misión sigue adelante, no te preocupes por tu vejez tu amor por tu hijo te dará energía y admira a tu hijo que saca fuerzas de lo imposible.




Mario Amaya
Enero 2012